Buscar en este blog

martes, 19 de marzo de 2013

Meditando en la Palabra: Génesis 49.8-12


Judá, te alabarán tus hermanos; 
 Tu mano en la cerviz de tus enemigos; 
 Los hijos de tu padre se inclinarán a ti.  
Cachorro de león, Judá; 
 De la presa subiste, hijo mío. 
 Se encorvó, se echó como león, 
 Así como león viejo: ¿quién lo despertará? 
No será quitado el cetro de Judá, 
 Ni el legislador de entre sus pies, 
 Hasta que venga Siloh; 
 Y a él se congregarán los pueblos.  
Atando a la vid su pollino, 
 Y a la cepa el hijo de su asna, 
 Lavó en el vino su vestido, 
 Y en la sangre de uvas su manto.  
Sus ojos, rojos del vino, 
 Y sus dientes blancos de la leche. 

Génesis 49.8-12


El nombre de Judá significa alabanza. Dios era alabado por su causa, capítulo xxix, 35, alabado por él y alabado en él; por tanto, sus hermanos le alabarán. Judá será una tribu fuerte y valiente. Judá es comparado, no con un león enfurecido y rugiente, sino con un león que disfruta la satisfacción de su fuerza y éxito sin vejar a los demás; esto es ser verdaderamente grande. Judá será la tribu real, la tribu de la cual vendrá el Mesías Príncipe. Silo, esa Simiente prometida en quien la tierra será bendecida, “ese pacífico y próspero”, o “Salvador”vendrá de Judá. Así, pues, el moribundo Jacob vio, de lejos, el día de Cristo y eso le fue consuelo y sostén en su lecho de muerte. Hasta la venida de Cristo, Judá poseyó autoridad, pero, después de su crucifixión, esta fue disminuida y, conforme a lo anunciado por Cristo, Jerusalén fue destruida y todo el remanente pobre y perseguido de los judíos fue confundido. 
Mucho de lo que aquí se dice de Judá, debe aplicarse a nuestro Señor Jesús. En Él hay abundancia de todo lo que alimenta y refresca el alma y que mantiene y alegra la vida divina en ella. Él es la vid verdadera; el vino es el símbolo señalado de su sangre, que se bebe, derramada en favor de los pecadores y aplicada por fe; y todas las bendiciones de su evangelio son vino y leche, sin dinero y sin precio, a lo cual es bienvenida toda alma sedienta, Isaías 55:1.*

Recurso:
*Comentario de la Biblia, de Matthew Henry

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...